Un comercio con varias sucursales pierde dinero en dos lugares que casi nunca se miden: el inventario que se agota en la tienda que sí lo vendía, y el inventario que se queda muerto en la que no. Cuando cada sucursal lleva su propio control, esas dos pérdidas se compensan en el papel y desaparecen del reporte. Nadie las ve hasta que el flujo de caja se aprieta.
PyCore SGC está hecho para cadenas de entre dos y cincuenta puntos de venta que ya no caben en una hoja de cálculo pero para las que un ERP corporativo es desproporcionado: retail especializado, farmacias, ferreterías, abarrotes, tiendas de conveniencia y franquicias.












